Vaya moral tiene Capriles para hablar de debate y entendimiento, cuando fue él quien mandó a desconocer inicialmente a un presidente que ahora reconoce.
Si algo debe ser execrado para siempre de la vida política venezolana es la lucha por poder y protagonismo. Quien no comprenda que el pueblo venezolano fue formado por Hugo Chávez para ser el único protagonista de las acciones de desarrollo social, económico, cultural y estratégico, no podrá llegar jamás al poder, porque el pueblo debe ser y será el poder. Quienes no lo entienden son María Corina Machado, Henrique Capriles Radonski y Leopoldo López quienes se baten vía Twitter por el liderazgo político en la oposición.
"¡La protesta pacífica es un derecho al que no vamos a renunciar! No aceptamos un diálogo que pretenda desmovilizarla", escribió en su cuenta la exdiputada a la Asamblea Nacional, María Machado, con relación al proceso de encuentro de la Mesa de la Unidad con el Gobierno Revolucionario.
Siguendo la línea de la conflictividad política, Leopoldo López, dirigente del partido neofascista, Voluntad Popular expresó a través de un tuit que "la dictadura busca un repliegue por la presión del pueblo que protesta en la calle. Ésta debe continuar, siempre en paz y de manera no violenta".
Ante los mensajes de sus "ex compañeros", ahora contrincantes, y comprendiendo su posición en el tablero de ajedrez de la derecha, el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, mostró su rechazo redactando lo siguiente: "Los que disienten que se dé están en todo su derecha. Ahora, es bueno proponer alternativas porque lo cierto es que el país las necesita". En otro mensaje, Capriles aseveró que "debate no significa que nuestro pueblo deje de protestar, todo lo contrario, la protesta pacífica debe seguir porque los problemas siguen". Vaya moral tiene Capriles para hablar de debate y entendimiento, cuando fue él quien mandó a desconocer inicialmente a un presidente que ahora reconoce.
